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lunes, 14 de abril de 2014

Pulsera "Mujer Lunar"

Pulsera de cuero regaliz con entrepiezas de zamak, plata
tibetana, cerámica y cuentas de plástico


En el atardecer marino, alrededor de la hoguera, Odiseo embelesa con sus relatos  de aventureros viajes por sitios desconocidos y estadías en islas lejanas, a hombres y mujeres, mientras una niña de ojos asombrados le reclama una historia de hipocampos y sirenas.

Sentada en la barca, con los pies en el agua, como un viviente mascarón de proa, una mujer de flotante cabellera, fija la mirada adonde el cielo con el mar marcan el momento de la herida en el sangrante ocaso, de espaldas a la concurrencia.

En la noche de San Juan,  mientras las sombras se alejan, hacia las rituales hogueras, transidas de hazañas, y legendarias vivencias, Odiseo, en su barca, recoge las redes, enciende faroles y prepara la cena.  De pie, en la proa, la mujer aguarda el regreso de la luna, de sus viajes sin puertos, para reanudar con ella añoradas pláticas de otras noches serenas, atardeceres de oro y travesías de tormentas, mientras medita: ¡Ay, luna, “el mar…el mar…de tanto pensar en él tiene sabor a sal mi pensamiento!”

Y cuando ésta llega, le recuerda la concesión de su deseo, ruego dirigido, al arco de plata de la Luna, en su fase creciente. Y, además, la promesa de guardarle el secreto en las profundidades adonde siempre se aleja, permaneciendo oculta, tenebrosa y oscura como luna nueva para volver, luego, con su lámpara encendida iluminándolo todo, en medio del silencio. La Señora de la Noche, a cambio le revela, porqué contempla todo con su mirada triste y fría, al recordar la eterna lucha entre su constelado Orión y Escorpius, de tal manera, que cuando uno de los dos aparece, el otro se ausenta.

La mujer evoca  interminables viajes por el océano embravecido, cuando sólo entre los brazos de Odiseo, su miedo desaparecía, mientras las olas susurraban quedo que la protectora de las mujeres, cumpliría su palabra y en nueve lunas, celebraría su ofrenda.


Y esperó, confiada, la consumación de ese deseo, junto al marino, en un interminable peregrinar de puerto en puerto, a  través de la constante repetición de los ciclos y el eterno retorno del tiempo. La llenó de esperanzas un sueño en que la maternal luna orientaba las mareas hacia un muelle en el cual Odiseo anclaba por fin su barca andariega y, bajo un hechizante  plenilunio, le alumbraba el vientre con un fulgor nuevo.

Pero, la novia celeste que encanta y maravilla, la inconstante Luna, olvida su promesa: Diana, al hombro su arco de plata regalo de los dioses, se escapa del cielo para salir de correrías por los tupidos bosques, con sus corzas y perros, evadiéndose de su cometido y deber sobre la vida y la muerte.

Y, cuando la mujer despierta, en una playa de frías aguas y caracolas muertas, descubre en el cenit, empalidecida y sin esplendor, la pequeña guadaña de la luna menguante en un amanecer ya sin estrellas.


Por eso, desde ese día, ella estará sin estar, él la mirará sin ver, reclinada en la proa, en medio de la niebla, y los dos verán partir, para no volver, a la niña que pedía historias de hipocampos y sirenas, dejando tras de sí un perfume de flores de Artemisa y un rastro de estrellitas en la húmeda arena.

La mujer, no querrá mirar la bóveda celeste después de que se oculte el sol, a esa hora en que, Selene, recién bañada en las aguas del océano, en su carro de plata, empieza a recorrer el firmamento. Ya no escuchará a Odiseo contar, a los oyentes encantados, sus relatos, los que cuenta, para seguir viviendo en ellos.

La mujer lunar imagina a su marino, lejos, muy lejos, levando anclas en su bogar de ensueño por el sendero astral que guía a los navegantes alucinados, cautivado por el canto de míticas sirenas; desde el cielo, el gran cazador Orión y sus dos perros lo contemplan,  mientras, sobre el espejo ondulado y cambiante del mar, la luna bailarina, quiebra, desnuda, sus caderas.

La mujer lunar, Gulma Olguín


sábado, 28 de septiembre de 2013

Imán "Nubes"

Imán de pasta de modelar pintado a mano

Hay nubes grises que cogen su color al estar cerca de la luna. Hay nubes sin sombra. Hay nubes densas, blancas y brillantes cuyos bordes se tocan. Hay velos blanquecinos formados por cristales de hielo. Nubes como rebaños. Hay nubes negras como montañas oscuras, que en unos instantes cubren el cielo y anegan la tierra de lluvia. 

[...] Hay nubes como velo de cristal. Y nubes pesadas como castillos. Nubes que nos recuerdan la cara del ser que amamos. Y nubes con rostros que no queremos recordar. Siempre viví mirando al cielo y nunca encontré dos nubes idénticas. Así quiero morir. Mirando las nubes y buscando la pregunta a una respuesta que no conozco. 

A los que aman, Isabel Coixet, Coproducción España-Francia; Sociedad General de Cine / Sogepaq / Le Studio Canal +, 1988.





miércoles, 8 de mayo de 2013

Pulsera "Luna"


Pulsera de cuero realiz metalizado con entrepiezas de zamak,
cerámicas y cuentas irisadas



























Esta noche no merodearé por tu barrio. Merodearé por tus sueños.

Fdo. La Luna



domingo, 20 de enero de 2013

Felino feliz, gatito contento

Cena conmigo esta noche
Vamos a darnos unos cuantos roces
Yo con mi pase de pecho y tu cierra con tu
                                  [broche la noche.]
Y una caricia limpia y seca
que corte el aliento es suficiente alimento
ya solo queda el postre.
Duerme conmigo esta noche
Quiero pelear con la cama por tu cuerpo y lo
                                [que dejes que sobre.]
Rebañarte bien los huesos como un felino feliz
                                        [gatito contento.]

Conmigo, Tiza
Collar con hilo de algodón, cinta de organza y
colgante de metal



Creo que no sólo hay un gatito contento. O mejor dicho, gatitas. De hecho, moverían el rabo para demostrarlo. Pero ahora mismo no pueden. Están muy quietecitas manteniendo el equilibrio sobre la luna.










                                                                                             Conmigo, Tiza.
                                                                             Canción propuesta por Ana Sánchez

martes, 13 de noviembre de 2012

Finde goloso


Como ya te comenté en Facebook, este fin de semana se celebró en el Recinto Ferial de Alicante, el IFA Sweet Festival, el primer salón de decoración de tartas y cupcakes.


Fuente: Belle cupcakes, Facebook
Diferentes colores, olores y sabores pululaban por el pasillo. Y por supuesto, se percibía la ilusión y la emoción de las chicas al otro lado de sus stands. Y hablo de ellas porque eran mayoría. ¿Por qué no se animan más chicos a tentarnos con sus cupcakes?

Me encantó el stand de Belle cupcakes, un coqueto rincón donde Alicia te seducía con sus delicadas esculturas efímeras. ¡Ummmmm!



Fuente: Belle cupcakes, Facebook
Esta primera edición ha sido todo un éxito y seguro que habrán más -espero que la próxima la instalen en el espacio que los participantes merecen-. Estoy segura de que muchos ya están salivando al pensar en ella. 
  
¡Ah! En el stand de Artynnova encontré estos cortadores. Creo que con el biberón y el carrito haré unos imanes personalizados para bautizos. ¿Y con la luna? ¡Ya está! Podría hacer un móvil para aquellos que se pasan el día en ella.
 
tpyd
Cortadores metálicos Städter encontrados en el stand de Artynnova
    


lunes, 9 de julio de 2012

Gatos noctámbulos

Collar de cuero metalizado, pieza de zamak oro viejo, cuentas y cierre de zamak imantado 

"Y jugamos a ser dos gatos
que no se quieren dormir."

Con las ganas, Zahara





Parece que nuestra gatita encontró un gato. Aunque sólo durara un rato...

miércoles, 20 de junio de 2012

Que se llama soledad...

"Y algunas veces suelo recostar
mi cabeza en el hombro de la luna
y le hablo de esa amante inoportuna
que se llama soledad (...)."

Que se llama soledad, Joaquín Sabina


Gargantilla de cuero con colgante de metal y chafas plateadas



viernes, 13 de enero de 2012

Pulsera de la media luna


¿No te parece que la luna llena está sobrevalorada?

Pulsera de cuero metalizado con entrepiezas de zamak, cerámicas, cuentas y cierre imantado