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sábado, 7 de diciembre de 2013

Pulsera "El ángel guardián"

Pulsera de cuero metalizado con entrepieza de zamak
 y cierre con cadenita y bola plateada brillante

Es verdad, no es un cuento; 
hay un Ángel Guardián 
que te toma y te lleva como el viento 
y con los niños va por donde van. 
Tiene cabellos suaves 
que van en la venteada, 
ojos dulces y graves 
que te sosiegan con una mirada 
y matan miedos dando claridad. 
(No es un cuento, es verdad.) 

Él tiene cuerpo, manos y pies de alas 
y las seis alas vuelan o resbalan, 
las seis te llevan de su aire batido 
y lo mismo te llevan de dormido. 

Hace más dulce la pulpa madura 
que entre tus labios golosos estrujas; 
rompe a la nuez su taimada envoltura 
y es quien te libra de gnomos y brujas. 

Es quien te ayuda a que cortes las rosas, 
que están sentadas en trampas de espinas, 
el que te pasa las aguas mañosas 
y el que te sube las cuestas más pinas. 

Y aunque camine contigo apareado, 
como la guinda y la guinda bermeja, 
cuando su seña te pone el pecado 
recoge tu alma y el cuerpo te deja. 

Es verdad, no es un cuento: 
hay un Ángel Guardián 
que te toma y te lleva como el viento 
y con los niños va por donde van.

El ángel guardián, Gabriela Mistral

lunes, 7 de octubre de 2013

Pulsera "Ángeles sobre Berlín"

Pulsera de caucho con entrepiezas metálicas y cuenta de cristal


"Es fantástico vivir como un alma, y ver día a día la eternidad de las personas siendo testigo de lo que sienten. Pero a veces la existencia espiritual es poco para mí. Quisiera dejar de vagar suspendido en el aire, sentir mi propio peso, poner límite a mi infinidad y atarme a la tierra. Quisiera decir en cada uno de mis pasos, en cada ráfaga de viento: “ahora, y ahora, y ahora”. Y no decir: “para siempre, hasta la eternidad”.Ocupar un puesto en la mesa y jugar a cartas. Que me saluden aunque sea con un gesto… No es que quiera tener un hijo ni plantar un árbol. Pero sería ya un buen paso poder llegar a casa después del trabajo y como Philip Marlowe, darle de comer al gato. Tener fiebre, ensuciarme los dedos con el periódico, emocionarme no solo como espíritu, sino por una comida, por la forma de un cuello, de una oreja.Mentir sin parar y sentir el peso de mis huesos al caminar. Adivinar algo en lugar de saberlo todo siempre. [...] E incluso poder ser malos alguna vez. Enfrentarnos a todos los demonios de la tierra que se cruzan con las personas, pelearnos y echarlos de este mundo. Ser al fin salvajes [...]


Estar sólo. Indefenso. Estar serio. Nosotros sólo somos espontáneos dentro de nuestra gravedad. Sólo podemos observar, acumular, ver, certificar, proteger... ser espíritus. Siempre a distancia. Siempre en silencio."” 

El cielo sobre Berlín (Der Himmel über Berlin), Wim Wenders (dir.), Anatole Dauman y Wim Wenders, 1987.



Los humanos persiguen la eternidad y los ángeles el instante. La insatisfacción no es sólo una cuestión humana...



Encontrarás más ángeles en la Pulsera "Angel-a".



lunes, 16 de septiembre de 2013

Pulsera "Angel-A"

Pulsera de caucho con entrepieza de zamak y cierre plateado
- Mira en el espejo. ¿Qué ves?
- Veo...a una chica excepcional.
- Gracias. ¿Junto a ella qué ves?
- No lo sé.
- Estás progresando.
- ¿Te parece?
- Sí. Antes veías sólo mierda. Ahora por lo menos no ves nada. Te limpiaste muy bien. Ahora debes llenar la cáscara vacía. No puedes dejarla vacía. Mira con atención. Frente a ti. ¿Hay algo que te llame la atención en este bello rostro? 
- No mucho.
- Mírate a los ojos. ¿Qué ves?
- Amabilidad.
- Sí, muchísima. ¿Qué más?
- No son feos.
- Exacto, belleza. Son hermosos. ¿Qué más?
- Tal vez...¿un poco de ternura?
- Sí, mucha. ¿Y amor?
- Claro, mucho amor. Demasiado quizá.
- Sí, hay demasiado. Tiene que salir. Di que me amas.
- ¿Cómo?
- ¿No me amas?
- Sí, mucho. Es decir…Siento cariño pero quizá sea amistad…
- ¿Me amas o no?
- Desde el primer día. Desde el primer segundo.
- Entonces, dilo.
- Es difícil decirlo.
- ¿Sabes por qué? Porque nunca nadie te lo dijo a ti. ¿No es verdad? Es difícil amarse a uno mismo cuando uno no se siente amado. Te amo, André. ¿Lo ves? Recibiste amor. Ahora puedes darlo. Vamos.
- Te amo, Angela. O como quiera que te llames.
- Es cierto. Dilo otra vez, sin mi nombre.
- Te amo.
- Eso es. Ahora mírate a los ojos y dilo.
- No puedo. 
- Claro que puedes. Mira tu cuerpo, abatido por la falta de amor y confianza. ¿No ves que merece un poco de cuidado? No rechaces a tu cuerpo herido. Hace mucho que sufre en silencio. Dile a tu cuerpo lo importante que es, el valor que tiene. Dale lo que merece.
- Te amo, André. Te amo.
- Estoy orgullosa de ti.

Angel-A, Luc Besson (dir.), EuropaCorp, 2005



Otros ángeles en la pulsera "Ángeles sobre Berlín"